{"id":1057,"date":"2021-03-28T18:43:22","date_gmt":"2021-03-28T18:43:22","guid":{"rendered":"https:\/\/gralsbotschaft.net\/prueba-de-lectura\/"},"modified":"2021-03-28T18:44:38","modified_gmt":"2021-03-28T18:44:38","slug":"prueba-de-lectura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/gralsbotschaft.net\/es\/prueba-de-lectura\/","title":{"rendered":"Prueba de lectura"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section fb_built=\u00bb1&#8243; _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb use_background_color_gradient=\u00bbon\u00bb background_color_gradient_start=\u00bb#ffffff\u00bb background_color_gradient_end=\u00bb#4b6f20&#8243; background_color_gradient_type=\u00bbradial\u00bb background_color_gradient_end_position=\u00bb85%\u00bb][et_pb_row column_structure=\u00bb1_4,1_2,1_4&#8243; make_equal=\u00bbon\u00bb _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb width=\u00bb85%\u00bb max_width=\u00bb85%\u00bb][et_pb_column type=\u00bb1_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_2&#8243; _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb][et_pb_image src=\u00bbhttps:\/\/gralsbotschaft.net\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/En-la-Luz-de-la-Verdad-Mensaje-del-Grial-e1571265858772-2.png\u00bb title_text=\u00bbEn-la-Luz-de-la-Verdad-Mensaje-del-Grial-e1571265858772 (2)\u00bb align=\u00bbcenter\u00bb _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb width=\u00bb35%\u00bb max_width=\u00bb35%\u00bb module_alignment=\u00bbcenter\u00bb hover_enabled=\u00bb0&#8243; sticky_enabled=\u00bb0&#8243;][\/et_pb_image][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font=\u00bbGeorgia||||||||\u00bb text_text_color=\u00bb#333333&#8243; text_font_size=\u00bb18px\u00bb custom_margin=\u00bb||5px||false|false\u00bb]<\/p>\n<p>Prueba de lectura<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][et_pb_divider color=\u00bb#333333&#8243; _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_margin=\u00bb||5px||false|false\u00bb][\/et_pb_divider][et_pb_text _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb text_font=\u00bbGeorgia||||||||\u00bb text_text_color=\u00bb#333333&#8243; text_font_size=\u00bb18px\u00bb custom_margin=\u00bb||16px||false|false\u00bb custom_css_main_element=\u00bbheight:450px;||overflow:auto;\u00bb]<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">La Responsibilidad<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esta cuesti\u00f3n es siempre una de las primeras a tratar, pues la gran mayor\u00eda de los hombres quisieran, harto gustosamente, eximirse de toda responsabilidad y echar la carga sobre cualquier cosa antes que sobre s\u00ed mismos. Que esto sea de suyo un rebajamiento del propio valer, no tiene importancia alguna para ellos. En eso s\u00ed que son humildes y comedidos, pero s\u00f3lo para poder vivir a cuenta de ello tanto m\u00e1s alegremente y con menos escr\u00fapulos.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cu\u00e1n estupendo ser\u00eda\u00a0 poder satisfacer todos sus deseos, y entregarse desenfrenadamente a todos sus excesos, incluso en presencia de otros hombres, en la impunidad m\u00e1s absoluta. En caso necesario, las leyes terrenales pueden eludirse, evit\u00e1ndose as\u00ed conflictos. Al abrigo de ellas, los m\u00e1s diestros llegan incluso a efectuar fructuosos lances de red, y pueden realizar actos tales que no resistir\u00edan prueba moral alguna. A menudo, hasta gozan de una reputaci\u00f3n de hombres extraordinariamente capaces.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por consiguiente, con un poco de habilidad, se podr\u00eda vivir muy confortablemente seg\u00fan las propias pretensiones de cada uno, si\u2026si en cierto sitio no existiera un algo que despierta un sentimiento de malestar y, de cuando en cuando, no se manifestara una inquietud creciente ante el hecho de que, al fin y al cabo, muchas cosas pudieran resultar un tanto distintas de lo que el propio deseo se hab\u00eda forjado.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a1Y as\u00ed es en verdad! La realidad es grave e inexorable. Los deseos de los hombres no pueden provocar, a tal efecto, ni la menor derogaci\u00f3n. La ley permanece en vigor inflexiblemente: \u201cLo que el hombre siembre, lo cosechar\u00e1 centuplicado\u201d.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Estas pocas palabras encierran en s\u00ed y expresan mucho m\u00e1s de lo que muchos se imaginan. Se corresponden con toda precisi\u00f3n y exactitud con el proceso real del efecto rec\u00edproco latente en toda\u00a0 la creaci\u00f3n. Para ello, no podr\u00eda hallarse una expresi\u00f3n m\u00e1s acertada. As\u00ed como la cosecha produce el c\u00e9ntuplo de lo sembrado, del mismo modo recae sobre el hombre, siempre multiplicado, lo que \u00e9l suscit\u00f3 y emiti\u00f3 con sus propios sentimientos, es decir, seg\u00fan el g\u00e9nero de su voluntad.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por lo tanto, el hombre es moralmente responsable de todos sus actos. Esta responsabilidad ya aparece en el momento de la resoluci\u00f3n, y no a partir del hecho consumado, que, en realidad, no es otra cosa que una consecuencia de aqu\u00e9lla. La resoluci\u00f3n es el despertar de una determinada voluntad grave.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No existe separaci\u00f3n ninguna entre este mundo y el llamado \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d, sino que ambos constituyen un gran conjunto \u00fanico. Toda la inmensa creaci\u00f3n, la visible y la invisible a los hombres, engrana como un mecanismo maravillosamente concebido y que nunca falla; no existe, pues, independencia entre sus partes. Leyes\u00a0<em>uniformes<\/em>\u00a0soportan el Todo. Cual cordones nerviosos, penetran todo el conjunto, lo mantienen unido, y se equilibran mutuamente en constante efecto rec\u00edproco.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cuando las iglesias y las escuelas, al referirse a estas materias, hablan de cielo e infierno, de Dios y demonio, dicen bien. Pero es err\u00f3nea toda explicaci\u00f3n sobre fuerzas buenas y fuerzas malas. Esto ha de ocasionar en seguida confusi\u00f3n y duda a todo buscador serio; pues donde hay dos fuerzas, tendr\u00eda que haber tambi\u00e9n, l\u00f3gicamente, dos soberanos; en este caso, dos dioses: uno bueno y otro malo.<\/p>\n<p class=\"indent2\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a1Pero eso no es as\u00ed!<\/em><\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Solo hay\u00a0<em>un<\/em>\u00a0Creador, un Dios, y, por consiguiente, tambi\u00e9n\u00a0<em>una<\/em>\u00a0sola Fuerza, que fluye constantemente a trav\u00e9s de todo lo existente vivific\u00e1ndolo y activ\u00e1ndolo.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esa pura y creadora Fuerza divina recorre incesantemente toda la creaci\u00f3n, es inherente\u00a0 a ella, inseparable de ella. Se la encuentra en todas partes: en el aire, en cada gota de agua, en las formaciones rocosas, en la creciente planta, en el animal y, naturalmente, tambi\u00e9n en el hombre. Nada hay en que ella no est\u00e9 presente.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Como lo inunda todo, se infiltra tambi\u00e9n, ininterrumpidamente, en el hombre. Este posee una estructura similar a la de una lente. As\u00ed como \u00e9sta recolecta los rayos solares que la atraviesan, concentr\u00e1ndolos y dirigi\u00e9ndolos de tal suerte que las radiaciones calor\u00edficas inciden en un punto y pueden producir un fuego abrasador, del mismo modo, por su especial constituci\u00f3n, el hombre capta con el sentimiento la Fuerza creadora que le atraviesa, dirigi\u00e9ndola despu\u00e9s, una vez concentrada, mediante sus pensamientos.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Es decir, seg\u00fan la naturaleza de tal sentimiento y de los correspondientes pensamientos, as\u00ed\u00a0<em>conducir\u00e1<\/em>\u00a0el hombre la autoactiva y creadora Fuerza divina hacia el bien o hacia el mal.<\/p>\n<p class=\"indent2\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En eso reside precisamente la responsabilidad que el hombre tiene que asumir.<\/em>En eso estriba tambi\u00e9n su libre albedr\u00edo.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Vosotros, los que tan febrilmente sol\u00e9is buscar el verdadero camino, \u00bfpor qu\u00e9 os empe\u00f1\u00e1is en tan ardua tarea? Imaginad en toda\u00a0 su sencillez c\u00f3mo os atraviesa la pura Fuerza del Creador, y ved c\u00f3mo la gui\u00e1is con vuestros pensamientos orient\u00e1ndola hacia lo bueno o hacia lo malo. As\u00ed hallar\u00e9is todo cuanto busc\u00e1is, sin fatigas ni quebraderos de cabeza.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Tened presente que de vuestra\u00a0 sencilla forma de pensar y sentir depende que esa prodigiosa fuerza sea causa\u00a0 de bien o de mal. \u00a1Qu\u00e9 edificante o destructor poder os ha sido dado con ello!<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A tal fin, no necesit\u00e1is esforzaros hasta que el sudor brote de vuestra frente, ni es preciso aferrarse a una de las denominadas pr\u00e1cticas ocultas para alcanzar, despu\u00e9s de las m\u00e1s inveros\u00edmiles contorsiones espirituales y corporales, un grado cualquiera que no tendr\u00e1 absolutamente nada que ver con vuestro verdadero encumbramiento espiritual.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 No perd\u00e1is el tiempo con semejantes frusler\u00edas, que tan a menudo se han convertido en penoso tormento y son an\u00e1logas a las antiguas flagelaciones y mortificaciones personales en los conventos. S\u00f3lo se diferencian\u00a0 de \u00e9stas en la forma, y, lo mismo que ellas, no podr\u00e1n proporcionaros el menor beneficio.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Los llamados maestros y disc\u00edpulos del ocultismo son verdaderos fariseos en el sentido m\u00e1s estricto de la palabra. Son un fiel reflejo de la imagen de los fariseos del tiempo de Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Con pura alegr\u00eda, considerad que, sin esfuerzo alguno, con vuestros sencillos y bienintencionados sentimientos y pensamientos, pod\u00e9is dirigir la \u00fanica y portentosa Fuerza creadora. Los efectos que ella produzca se corresponder\u00e1n, pues, exactamente con la naturaleza de aqu\u00e9llos.\u00a0<em>Ella trabaja por s\u00ed sola<\/em>; vosotros no ten\u00e9is m\u00e1s que dirigirla.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Eso puede hacerse con la mayor facilidad y sencillez. No es menester, para ello, de erudici\u00f3n alguna, ni siquiera saber leer y escribir. Esa facultad la pose\u00e9is<em>cada uno<\/em>\u00a0de vosotros en la misma medida. Ah\u00ed no existen diferencias de ninguna especie.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 As\u00ed como un ni\u00f1o que juega con un interruptor puede cerrar el circuito y dar paso a la corriente el\u00e9ctrica, la cual produce enormes consecuencias, del mismo modo os ha sido dado poder dirigir Fuerza divina mediante vuestros sencillos pensamientos.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Pod\u00e9is alegraros y estar orgullosos de ello siempre que lo emple\u00e9is para el bien. Pero \u00a1ay de vosotros! Si lo desperdici\u00e1is in\u00fatilmente o lo utiliz\u00e1is, incluso, para el mal; pues no podr\u00e9is escapar a las leyes del efecto rec\u00edproco latentes en la creaci\u00f3n. Aunque poseyeseis las alas de la aurora, la mano del Se\u00f1or, de cuya Fuerza hac\u00e9is un uso tan deplorable, os alcanzar\u00eda mediante ese efecto rec\u00edproco, adondequiera que os hubieseis ocultado.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Tanto el mal como el bien son efectos de la misma Fuerza divina y pura.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Es esa facultad de poder emplear libremente la Fuerza divina y universal descansa la responsabilidad que nadie puede eludir. Por eso, exhorto a todo el que busca:<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201c\u00a1Mant\u00e9n puro el hogar de tus pensamientos! As\u00ed har\u00e1s reinar la paz y ser\u00e1s feliz\u201d.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a1Regocijaos vosotros los ignorantes y d\u00e9biles! Pues se os ha dado el mismo poder que a los fuertes. \u00a1No lo pong\u00e1is tan dif\u00edcil! Recordad siempre, que tambi\u00e9n a vosotros os atraviesa la pura y autocreadora Fuerza de Dios, y que, como hombres que sois, tambi\u00e9n est\u00e1is facultados para dar a esa Fuerza una direcci\u00f3n determinada, edificando o destruyendo, produciendo efectos buenos o malos, proporcionando gozo o dolor, todo seg\u00fan el g\u00e9nero de vuestros \u00edntimos sentimientos, seg\u00fan el g\u00e9nero de vuestra voluntad.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Puesto que no existe m\u00e1s que una sola Fuerza divina, queda aclarado el enigma de que, en cada combate final decisivo, las tinieblas tengan que ceder ante la Luz, lo malo ante lo bueno. Si dirig\u00eds la Fuerza divina hacia lo bueno, permanecer\u00e1 en su clara pureza original y desarrollar\u00e1 una mayor intensidad; mientras que si la empa\u00f1\u00e1is en lo impuro,\u00a0 sobrevendr\u00e1 al mismo tiempo un debilitamiento. De esta manera, en una lucha definitiva, la\u00a0<em>pureza<\/em>\u00a0de la Fuerza actuar\u00e1 siempre eficaz y decisiva.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Cu\u00e1ndo una cosa es buena o mala, es algo que se siente inefablemente \u201chasta en la punta de los dedos\u201d. Argumentar sobre el particular no conducir\u00eda m\u00e1s que a confusi\u00f3n. L\u00f3bregas lucubraciones son un desperdicio de energ\u00eda, son como un pantano de viscoso lodo que paraliza todo cuanto est\u00e1 a su alcance, lo aprisiona y lo ahoga. Pero una sana alegr\u00eda bastar\u00e1 para destruir las ligaduras de tan bizantinas reflexiones. \u00a1No ten\u00e9is por qu\u00e9 estar tristes y apesadumbrados!<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En todo instante pod\u00e9is emprender el camino hacia la cumbre y enmendar el pasado, sea cual fuere. No es\u00a0 menester m\u00e1s que tener presente el proceso de la pura Fuerza divina, esa Fuerza que os atraviesa constantemente. Entonces, de vosotros mismos saldr\u00e1 no conducir esa pureza a trav\u00e9s de sucios canales de malos pensamientos, puesto que, sin mayor esfuerzo, podr\u00e9is alcanzar lo m\u00e1s noble y sublime. No ten\u00e9is m\u00e1s que\u00a0<em>dirigir<\/em>; la Fuerza actuar\u00e1 despu\u00e9s, por s\u00ed misma, en la direcci\u00f3n requerida por vosotros.<\/p>\n<p class=\"indent2\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 En vuestras manos ten\u00e9is, pues, la desgracia y la felicidad. Por consiguiente, \u00a1levantad la cabeza orgullosamente y alzad la frente libre y despejada! El mal no se acercar\u00e1 a vosotros si vosotros no lo llam\u00e1is. Seg\u00fan lo que <em>dese\u00e9is<\/em>, as\u00ed os acontecer\u00e1.<\/p>\n<p>[\/et_pb_text][\/et_pb_column][et_pb_column type=\u00bb1_4&#8243; _builder_version=\u00bb4.9.2&#8243; _module_preset=\u00bbdefault\u00bb custom_css_main_element=\u00bbmargin-top:auto;\u00bb][\/et_pb_column][\/et_pb_row][\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prueba de lecturaLa Responsibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Esta cuesti\u00f3n es siempre una de las primeras a tratar, pues la gran mayor\u00eda de los hombres quisieran, harto gustosamente, eximirse de toda responsabilidad y echar la carga sobre cualquier cosa antes que sobre s\u00ed mismos. 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